San Buenaventura, Coahuila

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 Historia de la Fundación de San Buenaventura, Coahuila.

Por Horacio Domínguez Lara

 Denominación.

 San Buenaventura es el municipio No 31 de los 38 que integran Estado de Coahuila de Zaragoza.

  Toponimia.

El nombre del pueblo de San Buenaventura, Coahuila,  es dado en honor al santo italiano Fray San Buenaventura (1221 -1274) quien perteneció a la orden de los frailes franciscanos y su origen viene dado en una de las misiones evangelizadoras en la provincia de Coahuila o Nueva Extremadura, realizadas  por parte de los frailes franciscanos; fray Manuel de la Cruz, fray Juan Barrera (o Barreiro) y  fray Francisco Peñasco de Lozano, quienes eran dirigidos por fray Juan Larios[1]. Es probable que la fecha de fundación de esta misión haya coincidido con o cercana al 14 de julio (día de la conmemoración del fallecimiento del Santo).

  El lugar donde se establece esta primera misión es denominado de las Cuatrociénegas (hoy Cuatrociénegas de Carranza, Coah.), y va a ser una de varías localidades donde tienen los siguiente asentamientos, anteponiendo el nombre del Santo San Buenaventura, hasta llegar al sitio que hoy en día ocupa el pueblo de San Buenaventura, Coahuila.

 

 

 Aclaración sobre el  origen del nombre.

Algunos cronistas e historiadores,  equivocadamente relacionan el origen del nombre del pueblo de San Buenaventura con algunos frailes misioneros,  que si bien tuvieron una importante participación en la evangelización del norte de la Nueva España, su intervención se va a dar años más tarde, tal es el caso de fray Dionisio de San Buenaventura quien acompaña a fray  Juan Larios y Fernando del Bosque hacia el norte de Texas en la Expedición Bosque-Larios en el año de 1675, saliendo de  la misión de Nuestras Señora de Guadalupe[2]. O bien distinguiendo a fray Antonio de San Buenaventura y Olivares fundador de la misión de San Antonio de Valero (San Antonio de Bexar)[3].

  

Gentilicios.

 Buenaventurense y Buenavisteño[4].

 Por muchos años  los gentilicios que popularmente han utilizado la población han sido “Sanbonense” o “Sanbuenense”. El historiador y poeta Manuel Neira Barragán nativo de esa población, en su libro de Microhistoria “San Buena, Estampas de mi Tierra”, instituye el gentilicio de “Sambuenense”, respetando la regla ortográfica “mb”. Mientras que por otra parte el también historiador y cronista vitalicio de Monclova Daniel Menchaca Hernández, nacido también en esta localidad en sus innumerables escritos menciona a sus habitantes como  “Bonaventurense”. Aunque ninguno de todos estos gentilicios  son válidos o al menos no han sido incluidos en el listado gramatical español, nuestros paisanos los continúan utilizando normalmente de acuerdo a su gusto gramatical.

 Descripción del Escudo.

 En el año de 1981 el gobierno estatal y municipal convocan a un concurso para la creación de un escudo que representara a San Buenaventura de acuerdo a su: origen,  historia, educación, actividad económica, flora, fauna, etc.

 Por su originalidad, diseño, colorido y representación, el escudo elegido es el presentado por el Arq. Oscar Falcón Sánchez  el cual es utilizado a partir de esa fecha, como el escudo oficial en los documentos, actas, promocionales, eventos cívicos, etc.

 La representación del Escudo se encuentra simbolizado en un solo cuartel emplazado en el abismo o corazón que incorpora los principales rasgos culturales propios del municipio; como lo es el Río Nadadores que ha sido fuente de vida y sustento de la economía del municipio, lo mismo que la antigua iglesia franciscana[5] con la primera torre de los misioneros[6],  flanqueada por una cortina de árboles que representan la vegetación propia de la cabecera municipal, al fondo de la parroquia se observa el cerro de Santa Gertrudis y en el horizonte desplegando el rojizo y candente sol propio de estos lugares; se incluye el ganado bovino personificando a los prósperos ranchos y haciendas ganaderas de la comarca, así como los verdes sembradíos agrícolas rurales que han sido en gran parte el sustento de la economía municipal.

 Envolviendo el escudo se simulan a manera de unas guirnaldas formadas con de gotas de miel de abeja escurriendo, esto por la actividad mielera que por muchos años dio fama y prestigio a San Buenaventura al producir una excelente calidad de miel en el norte de México.

 La parte mas alta del escudo se encuentra coronada con una representación de una flor de lis que significa el poder, soberanía, honor y lealtad. Sobre el cuartel principal se despliega una banda tricolor con los colores del lábaro patrio de México donde se inscribe la divisa “Semper Laboris”, que significa “Siempre Trabajando”, lema que ha  caracterizado a los habitantes del municipio desde su fundación.

 En la franja o parte inferior del cuartel se entrelazan mazorcas de maíz, espigas de sorgo, espigas  de trigo y racimos de nuez forman un semi cuadrado, los que simbolizan los principales productos agrícolas del municipio, y más abajo el nombre del municipio “San Buenaventura, Coahuila.”.

  

La Historia misional del Pueblo de  San Buenaventura

 La historia de San Buenaventura es muy semejante a muchas de las antiguas poblaciones del norte de México, particularmente lo que hoy constituyen los estados de Coahuila y  Nuevo León, ya que muchos de los pueblos debieron fundados en varias ocasiones, debido principalmente a la inestabilidad económica de sus primeros colonizadores por la falta de riquezas (las cuales no es muy favorecido el amplio desierto norteño y que eran  buscadas por el  conquistador español)  y  por otra parte los continuos embates de los indios que veían invadidos sus territorios y sustraídas sus  propiedades.

 Por el contrario, los generosos y humildes frailes franciscanos con un amor hacia los indios,  despojados de intereses personales y materiales, respetaron sus costumbres y territorios. Ellos fueron quienes mediante una labor callada guiaron no solo una evangelización pacífica y duradera, sino la labor de ir fundando pueblos estables en territorios muy alejados del centro de México, todo esto ocurría durante el siglo XVII y el XVIII  encauzados por un gran personaje llamado fray Juan Larios a quien se le ha nombrado el “Fundador de Coahuila”..   

 

1ª  Misión - San Buenaventura de las Cuatrociénegas.

 A finales del año 1673 los religiosos fray Esteban Martínez, fray Manuel de la Cruz y un hermano novicio llamado fray Juan Barrera (Barreiro) parten de la ciudad de Guadalajara rumbo a Zacatecas en una misión para auxiliar al padre fray Juan Larios en la evangelización de Coahuila y que había emprendido unos meses atrás, a esta misión se le une en el mineral de Mapimí fray Francisco Peñasco de Lozano, en su jornada  de camino entran en lo que antiguamente le llamaban camino de "Coaguyla",  por el rumbo de Parras guiados éstos por unos indios nombrados los Coahuilos.

 Al llegar a un hermoso cañón donde se asentaban los indios Joras (Como a 20 Leguas  de la Villa de Nueva Almadén - hoy Monclova), arribaron a un extenso valle con muchas ciénegas de donde brotaba el agua limpia y en abundancia,  encontraron muchas enramadas y vid silvestre. En esas ciénegas existían algunas tribus de indios esparcidos por esta comarca y que  se hacían llamar “Los Salineros”, la caza y la pesca era la base de su alimentación que era abundante  en esta microregión.

 Al percibir los misioneros que esas naciones o tribus de indios algunas de ellas se mostraban dóciles y benévolos para ser evangelizados al cristianismo,  fray Manuel de la Cruz los congrega y exhorta a integrar una misión con las tribus llamadas: Bauzarigames, Contótores y Cabezas, a esta misión la llamó San Buenaventura de las Cuatrociénegas probablemente esto ocurría precisamente un 14 de julio de 1674 (Día del Santo San Buenaventura).

 Meses más tarde esta primer misión va a ser destruida debido a las constantes hostilidades que había entre los indios;  Cabezas,  Contótores y Bauzarigames contra los indios Tobosos,  por lo que la misión es trasladada temporalmente por el misionero Fr. Martín Bonal  a la parte sur-oeste  de la llamada  “Boca de los  Nadadores”[7]

  

2ª  Misión - San Buenaventura de Contótores.

 Ya en su nuevo asentamiento se origina una sangrienta guerra entre los mismos indios Bauzarigames en  contra de los Contótores y los Cabezas. Los agresivos Bauzarigames someten a las 2 tribus, quienes al verse rendidos toman como refugio las habitaciones de los misioneros, quienes los defendieron exponiendo sus  vidas. Al día siguiente con la retirada de los Bauzarigames, los Cabeza y los Contótores los siguen para enfrentarlos nuevamente en una batalla de sol a sol,  y donde quedan prácticamente exterminados los Contótores y solo sobreviven algunos de los indios Cabezas.

 Los sobrevivientes por parte de Cabezas parten hacia el rumbo de Santa María de Parras[8] perdiendo sus tierras y quedando abandonada la misión por varios años. A esta misión se le llamo San Buenaventura de Contótores (Antigua Villa Nueva hoy Sacramento cercano a estación FFCC la Polka).

 

3er  Misión - San Buenaventura de los Colorados.

 

Debieron de pasar varios años para que en 1682 fray Martín Ponce realice un nuevo repueblo de la antigua misión de los Contótores, pero ya dentro del Valle del Cándamo o de los Nadadores por el lado norte del Puerto del Carmen en un lugar denominado La Laja[9], ahora exclusivamente con indígenas pacíficos Tocas y Colorados. A esta nueva Misión se le siguió llamando San Buenaventura,  y solo se le agregó el mote de sus nuevos habitantes “Los Colorados”  (San Buenaventura de los Colorados)

 

 

4ª  Misión San Buenaventura de la Consolación.

 Años más tarde (1692) Siendo Gobernador de Coahuila y Texas Diego Ramón visita los asentamientos localizados en el Valle del Cándamo (Entre Santiago de la Monclova y la “Boca de los Nadadores”) con el propósito de dar posesión a la misión de Los Colorados en  “La Laja” y los cuales a través de su misionero habían pedido ser reubicados, ya que no estaban conformes en La Laja por la vecindad con los indios Contótores por sus viejas rencillas,  y exhortaban trasladarse a un lugar más al norte (ya reconocido) que se encontraba río abajo del río Salado (Nadadores), como a legua y media de la misión de Santa Rosa de los Nadadores cercano a un ojo de agua. Ahí les parecía que las tierras eran laborables y fáciles para sacar una toma de agua del río para realizar sus cultivos.  Aceptada la solicitud por Diego Ramón, pasan al mencionado sitio ese mismo día con asistencia del misionero fray Bernardo de Rojas y un grupo de los indios Colorados,  una vez en el terreno les da posesión río abajo de las fincas y aguas, sobre la franja izquierda del río Nadadores. A este asentamiento se le da el nombre de San Buenaventura de la Consolación.

 La mediciones exactas se realizan en 1693 por el capitán  Juan de Zigarroa  comisionado por el Virrey Gaspar de la Cerda Sandoval Silva y Mendoza, conde de Galve,  localizando las mojoneras para 6 sitios de ganado mayor, 3 sitios de ganado menor y 8 caballerías de tierra, traza una saca de agua para el regadío de sus parcelas. Además de extender (4 sitios de ganado mayor más) y mover la misión un poco más al sur sobre el Río Nadadores de tal manera que pudieran aprovechar mejor el agua (una saca de agua adicional) y regar las tierras de labor.  Esta misión tiene poco éxito; debido a lo salitroso del terreno y las inundaciones en épocas de lluvia, además que la tierra arcillosa en este lugar no era la más adecuada para el desarrollo de la agricultura.  

El 4 de junio de 1698 el misionero fray Bernardo de Rojas e indios naturales de ésta misión de San Buenaventura de la Consolación, solicitan al Gobernador de la Provincia de la Nueva Extremadura, Francisco Cuervo y Valdez  les permitiera trasladarse a las lomas del “Paso de las Mancas” (Loma de Santa Gertrudis), la solicitud es desatendida por el Gobernador Cuervo, quien siempre se caracterizó como un personaje cruel y enemigo de los indígenas, sin embargo sin su permiso la misión es reubicada en un sitio cercano a la actual Congregación Santa Gertrudis, en este lugar los numerosos ataques de los indios, hace que la misión sea abandonada dejando a su paso un paraje solitario y desolador con pocos habitantes.  

Entre 1700 y 1713 va a ser una etapa muy difícil para ésta misión,  ya que se incrementaron los ataques de los indios, particularmente los llamados; Tripas Blancas, Bauzarigames, Tobosos y otras tribus aliadas, quienes cometían constantes depredaciones a sus propiedades y sus habitantes, por lo que los escasos pobladores debieron de abandonar la misión en 1713 en que es arrasada la misión por la tribu Tripas Blancas.

 En septiembre de 1725 fray Martín de Silva, que era el sacerdote de la comunidad de Misión San Buenaventura de los Nadadores va a la misión de San Bernardino de Candela para hacer entrega de los libros de la parroquial al Comisario de las misiones de Coahuila fray Andrés Lariz que meses antes había visitado y reconocido los documentos de la misión, encontrando algunos faltantes de estos textos debido al ataque de los indios en la misión de Santa Rosa de Nadadores y de San Buenaventura y por la cual sus habitantes habían huido a refugiarse en la misión de San Francisco de Coahuila, el misionero del padre fray Martín Silva quien promovía el regreso a la abandonada misión de los Nadadores (se refiere a San Buenaventura de los Nadadores) para regresar a recoger lo que había sido sembrado y volver a fundar una nueva misión 2 leguas más cercano a San Francisco y es sitio mejor que el anterior, con una acequia donde no faltase el  trabajo o alimentos.

 El 26 de junio de 1727 siendo gobernador de Coahuila Blas de la Garza Falcón trata de apoderase de las tierras de la misión (sin éxito), haciendo la denuncia sobre tierras abandonadas o terrenos baldíos en el predio denominado de misión Hacienda de San Buenaventura.  Para 1730 el Gobernador Manuel de Sandoval apoyado por el brigadier Pedro de Rivera intentan repoblar las misiones de Nadadores y San Buenaventura que habían sido asoladas y arrasadas por los indios Tobosos. Recurriendo a una forma de reclutamiento voluntario entre las familias de tlaxcaltecas localizadas en San Esteban del Saltillo, y quienes que habían ayudando al traslado de familias de emigrantes procedentes de las Islas Canarias (Tenerife) para colonizar Texas (San Antonio, Los Adaes y la Bahía) y por esta ayuda los emigrantes Canarios y la corona real los había recompensado con dinero y algunas prebendas.

En 1735 el Marqués de Casafuerte y Virrey de la Nueva España, ordena a Blas de la Garza Falcón gobernador de la provincia de San Francisco de Coahuila, que 15 familias de tlaxcaltecas de la villa del Saltillo, pasen voluntariamente al pueblo de San Buenaventura de Nadadores para que los socorran, ya que viven continuamente hostilizados por los indios chichimecos y bárbaros. Ordenando una compensación por familia de:  “50 pesos a cada uno de los pobladores de San Esteban que este dispuesto a poblar en San Buenaventura de los Nadadores”  Esta propuesta no va a tener éxito a pesar que los tlaxcaltecas de San Esteban sufrían una intensa sobrepoblación, desocupación y hambruna.    3 años más tarde en enero de 1733 van a llegan 12 familias de tlaxcaltecas procedentes de Saltillo y Parras, a repoblar  la misión de los Nadadores y que a la postre va a ser el pueblo de Nuestra Señora de la Victoria Casa Fuerte de los Nadadores (Hoy Nadadores, Coahuila).  

 

5ª  Misión - San Buenaventura de Vizarrón.

 El 3 de noviembre de 1735 se hace del conocimiento al  Arzobispo-Virrey Juan Antonio de Vizarrón y Eguiarreta el total abandono en que se encuentra la misión de San Buenaventura y éste ordena que de inmediato indios naturales de la misión de Santiago de Valladares  (cerca de Candela, Coahuila) y de Boca de Leones (Hoy Villaldama, N. L.) pasen a repoblar la nueva misión se le hizo llamar San Buenaventura de Vizarrón.

 Para febrero de 1736 llegan a la misión de Vizarrón las 15 familias de Santiago de Valladares conducidas por fray  Bernardo de Aguilar, siendo él mismo quien da posesión jurídica y eclesiástica, dejando como encargado a fray Ignacio Enríquez del Castillo para que doctrinara a los nuevos pobladores y administrar los auxilios espirituales. Fray Ignacio de inmediato emprende una gran cruzada de trabajo,  dedicándose a reparar el convento y las celdas, poniendo en buenas condiciones unos cuantos días la abandonada capilla del servicio doctrinal.

 Por su parte los nuevos pobladores se dedican a reparar las antiguas viviendas de los indios Colorados y  ser habitadas; dan limpieza a la antigua acequia,  desmontaron  y preparan la tierra para el cultivo de granos básicos del próximo ciclo agrícola,  con muy buenos resultados.

 A pesar de haber tomado posesión en 1736 es hasta el 20 de octubre de 1744 cuando se inician las medidas oficiales de repartición de tierras y agua de la misión de San Buenaventura de Vizarrón, actividad que  realiza el Capitán Pedro de Rábago y Terán.

 En ese mismo año el censo de población de San Buenaventura de Vizarrón, arrojaba  que se habían mantenido las mismas 16 familias para un total de 51 personas de todas las edades y sexos, las cuales eran presididas por el religioso fray Juan de Guevara.

 La misión de San Buenaventura de Vizarrón en lugar de prosperar, como se esperaba comenzó a decrecer rápidamente, debido en gran parte a la apatía y descuido de sus pobladores que poco a poco comenzaron a abandonarla y emigrar a los pueblos cercanos, en parte por que era un territorio aislado a de la defensa de soldados presidiales, lo que permitía con facilidad el ataque de los indios.

 La noticia llega a oídos del virrey Francisco de Güemez y Horcasitas, quien ordena con fecha 23 de enero de 1747 efectuar una inspección para conocer las condiciones de dicha misión, resultando que la misión se encontraba completamente deshabitada y destruida. Ya que sus moradores se habían marchado o bien al pueblo de Nadadores o  el de Santiago de la Monclova.

  

La fundación del Pueblo de Nuestra Señora de Guadalupe de Horcasitas.

 El 5 de noviembre de 1747 el Virrey Juan Francisco de Güemez y Horcasitas Conde de Revillagigedo, envía un comunicado urgente al  Gobernador y Teniente de Capitán General de Coahuila Pedro de Rábago y Terán solicitando fundar una población en la abandonada misión de San Buenaventura, ahora con familias de Santiago de la Monclova, que no contasen con tierras propias y se comprometieran no solo a cultivarlas, sino a pagar a los indios la cosecha y bienes que tenían y que ascendía a 299.50 +/- 300 pesos de acuerdo a documento firmado por los tasadores y evaluadores nombrados por el Gobernador Rábago y Terán que asentaba: 

 Por cinco chozas y jacales de zacate, rodeados por abajo de adobes unas con otras = 32.50

 Por la iglesia o capilla en que se celebraban el santo sacrificio de la misa, compuesta de adobes techada con carrizo y diez y seis morillos delgados, tres marcos medianos y una puerta vieja sin chapa cerrojo ni llave= 30.00

 Por dos celdas medianas techadas de carrizo y veinte morillos las dos, y una cocina lo más caída y destechada, puertas, marcos, solerás, ventanas, adobes y su manufactura = 112.00

 Por las tierras que tenían laboradas anteriormente con sus sacas de agua = 125.00

 Dado que el Gobernador Rábago y Terán se encontraba fuera de Santiago de la Monclova, en una expedición hacia el norte por la parte de Texas (Big-Bend, La Junta de los Ríos y las Montañas de los Indios Chisos), a su regreso de inmediato se presta a dar cumplimiento de la real ordenanza.

 

 Breve Cronología de la fundación.

 Del 11 al 15 de mayo de 1748 anuncia y convoca a familias de Santiago de la Monclova para integrar el nuevo pueblo de San Buenaventura:

 ...para que llegue a sus noticias y ninguno alegue ignorancia, se promulgará mañana a son de caja después de la misa mayor en el mayor concurso de este vecindario: Y para su establecimiento se fijará un tanto en las puertas de las casas de Ayuntamiento y para la mayor comprensión de su tenor:

 El 24 de mayo de 1748 se da a conocer los nombres de las 30 familias admitidas y convenidas en poblar la nueva comunidad de San Buenaventura (posteriormente se incluyen a 6 más).

 El lunes 27 de mayo de 1748 se cita a las familias en la misión de San Buenaventura, para iniciar a practicar el repartimiento de tierras.

 Del 28 de mayo al 1 de junio de 1748, quedan establecidos los señalamientos definitivos 8mojoneras) de como quedan  fincados los solares del pueblo, entre los que se incluyen:  solar para una plaza, iglesia, viviendas, sacas, casa de gobierno, huertos y labores para todas estas familias, la suma un total de personas es de 158, a las que en conjunto se les adjudicaron; 87 caballerías de tierra de pan llevar,  36 solares y sus respectivas sacas de agua para su riego, inscribiendo en una acta que inicia así:

 En dicho pueblo de Nuestra Señora de Guadalupe de Horcasitas en dicho día primero de junio de mil setecientos cuarenta y ocho años ante mi dicho Gobernador y Teniente de Capitán General y testigos de que uso con quienes actúo como Juez Receptor a falta de Escribano Publico y Real según derecho parecieron el Gobernador Alcalde Alguacil y demás Indios en numero de nueve....

 Años más tarde aparece como el nombre Oficial el de  San Buenaventura de Nuestra Señora de Guadalupe de Horcasitas.

 

 El origen del nombre de San Buenaventura.

 

El nombre original de la villa de San Buenaventura procede desde el establecimiento de la primera misión en el Valle de las Cuatrociénegas por los misioneros franciscanos que arribaron a estas tierras a principios del año de 1674, a la que llamaron San Buenaventura de las Cuatrocinégas, muy probablemente cercano al 14 de julio fecha en que se recuerda la muerte del  Santo italiano franciscano San Buenaventura. Y no como se menciona en algunos apuntes que es en honor a fray Dionisio de San Buenaventura quien acompañó a fray  Juan Larios y Fernando del Bosque en la famosa expedición Bosque-Larios en 1675 y que partió de  la misión de Nuestras Señora de Guadalupe[10] hacia el norte. Ni en distinción a fray Antonio de San Buenaventura y Olivares fundador de la misión de San Antonio de Valero (El Álamo Texas)[11].

 

Notas del Texto

[1] Fray Juan Larios Villela-  Nace en Sayula, Jalisco el año de 1633, hijo de padres criollos Juan Bautista Larios y  Francisca De Villela. Ingresa a la orden franciscana en Santiago de Jalisco e  inicia su noviciado a los 19 años  y  hace sus primeros votos  a manos del cronista y misionero Fray Antonio Tello. Después de conocer Fray Larios, las condiciones de los indios de Coahuila regresa el otoño de 1673 a Guadalajara, llevando en su compañía 20 Coahuiltecos, algunos de ellos ya bautizados, para solicitar emprender la evangelización en Coahuila. Larios llega en  enero de 1674,  estableciendo sus primeras misiones Santa Rosa de Santa María, San Ildefonso de la Paz y La Caldera.

En enero de 1676, llega a la misión y presidio de San Francisco de Coahuila, el obispo don Manuel Fernández de Santa Cruz, con 14 familias tlaxcaltecas que fundaron el pueblo de San Francisco de Tlaxcala. Con los grandes recorridos y privaciones propias de los frailes franciscanos, la salud de Fray Juan Larios se ve deteriorada por los que se retira al Convento de San Miguel donde fallece un 7 de septiembre de 1676.

[2] Hoy Monclova, Coahuila.

[3] Hoy San Antonio, Texas que recibe el nombre por el río San Antonio que cruza la ciudad y no por el nombre del misionero fundador.

[4] Listado de Gentilicios oficiales de México, reunidos por estudiantes de lenguas de la Universidad de Texas en Austin, Texas.  www.lib.panam.edu/libserv/speccoll/gentilic.html

[5] En 1975 se inicia la demolición de la antigua iglesia y sus tradicionales capillas, para dar paso a una moderna parroquia diseñada por el Arq. Oscar Falcón Sánchez la cual es inaugurada en 1982 por el Obispo  Francisco Villalobos Padilla y el párroco  Miguel Huitzil Meléndez.

[6] Construida por el Patronato fundado por el Dr. Heliodoro Rodríguez Flores e inaugurada por el  Dr. Francisco Martínez Calderón in 1946.

[7] Puerto del Sacramento o Puerto del Carmen en la parte sur donde antiguamente se encontraba la llamada Villa Nueva (origen del pueblo de Sacramento, Coahuila.).

[8] Hoy Parras de la Fuente, Coahuila.

[9] En la salida del Puerto del Carmen hacia la parte norte, actualmente se encuentra el poblado de Celemania, Municipio de Nadadores, Coahuila

[10] Hoy Monclova, Coahuila.

[11] Hoy San Antonio, Texas recibe el nombre por el río San Antonio que cruza la ciudad y no por el nombre de su fundador.

 

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