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La
Mitología Griega y origen de la música
Si
alguna vez te has preguntado de dónde proviene la palabra música? Pues bien,
es ni más ni menos que de la palabra griega “musas”, nombre con que eran
conocidas las 9 hijas de Zeus que eran fuente de inspiración y exaltación
creativa de las artes y la ciencia y las cuales eran:
Euterpe
(el canto y la música), Calíope (poesía épica y heroica), Clío (la
historia), Erato (poesía lírica y amorosa), Melpómene (la tragedia),
Polimnia (la retórica y la pantomima), Terpsícore (la danza y el baile),
Talía (la comedia) y Urania, (la astronomía). Ya que la música en la
antiguedad abarcaba todas estas formas de expresión artística.
La
música siempre ha constituido un importante elemento en la cultura de un
pueblo, ligada a actividades como: religiosas, sociales, históricos,
políticos, tragedias, tradiciones, conflictos armados, festividades, etc.
La
música de los Mitotes (1).
La
música de los primeros indígenas que habitaron estas regiones norteñas,
era muy simple y se interpretaba básicamente en su fiesta popular llamada
“los Mitotes”. Los instrumentos consistían de: sonajas (calabazas o guajes
secos, rellenas con piedrecillas de río o semillas), flautas de carrizo,
palos con ranuras profundas (especie de guiros) que era raspado con otro
palo, tambores con troncos huecos. Todos estos instrumentos eran
acompañados por gritos, murmullos o voces que daban a la fiesta un ambiente
bien sea para prepararse para la guerra o festejar la buena caza o la
cosecha.
La
Picota un ritmo al compás del castigo.
La
incursión de los españoles en las provincias norteñas de nuestro país,
originó que los grupos indígenas se mostraran hostiles, y mediante ataques
sorpresivos mantuvieron en constante temor a las poblaciones. Por su parte
las autoridades imponían un castigo a los indios que capturaban,
exhibiéndolos a toque de clarinete, flauta y tambor a la vergüenza pública
en la llamada Picota (2).
Este
acto de castigo el pueblo le acopla a ritmos cadenciosos y alegres dando
origen a la música indígena de picota o también llamada de tamborileros
único de Tamaulipas y Nuevo León.
Por
otra parte el huapango nace en las regiones denominadas de las huastecas:
tanto el estado de Nuevo León como Coahuila lo asimilan y le adaptan
algunos instrumentos como son: el bajo sexto, acordeón de botones,
contrabajo o “tololoche” y violín. Dando origen al huapango norteño el
cual se populariza a en los estados de Coahuila, Nuevo León y sur de Texas.
Hace
un par de años realizando una investigación sobre el origen de la música del
norte de México (particularmente Coahuila), me encuentro una melodía
llamada “La Mezcaleña” (a ritmo de picota tamaulipeca) muy semejante al
ritmo de huapango compuesto por Pablo Sifuentes Bueno e himno del centro de
Coahuila llamando “San Buenaventura”.
El
origen de “Un huapango muy Zapateao”. San Buenaventura.
El
origen del huapango “San Buenaventura” ha sido asignado a varios
compositores de la localidad, algunos más manifiestan que lo trajeron
algunos filarmónicos que se presentaban en las antiguas “Ferias de
Septiembre”, sin embargo he aquí la historia de su origen en 2 versiones:
En
1900 existía la famosa Orquesta de los Hermanos Sifuentes (Pablo, Maximiano
y Jose Sifuentes Bueno, además de Raymundo Romo, Jesús García y Antonio
Garza) los cuales recorrían los pueblos y haciendas de la región del centro
de Coahuila amenizando bailes. Una ocasión de regreso de una boda en la
Hacienda de San Blas, en el camino se les presenta una avería en la rueda de
su carreta. Al estarla reparado Pablo, carpintero de oficio, empezó a
tararear una melodía en ritmo de picota y guapango golpeando los rayos de la
rueda averiada, la cual causó una grata impresión entre sus músicos
acompañantes, a tal grado que empezaron a escribirla en sus hojas pautadas
y en la primera ocasión estrenarla en alguna de las tertulias que eran
organizadas en el kiosco de San Buenaventura. Y así es como nace este gran
huapango que ha sido un himno de nuestro pueblo y de Coahuila, interpretado
por muchos conjuntos musicales e inclusive por orquestas Sinfónicas de gran
renombre, existe otra versión de que esta canción fue producto de recordar
un sueño al estar en su carpintería dejando de inmediato su trabajo e ir a
interpretar y escribir el Huapango San Buenaventura.

Pablo Sifuentes Bueno creador del huapango San Buenaventura
Grandes
Maestros del Siglo XIX y XX en San Buenaventura (3).
A
finales del siglo XIX muchas escuelas contaban entre sus planes la música y
coro vocal, por lo que el desarrollo de grandes maestros, orquestas y
piezas musicales en esta época tuvo un gran desarrollo. En el caso
particular de San Buenaventura contó con uno de los primeros Institutos
Científicos y Literarios en México donde se impartía clases de música y
solfeo.
Del
Instituto Científico y Literario surgieron múltiples músicos como: Anacleto
Reta, Adolfo Vela, Luís Presas, Cirilo Humeda, Nicolás García, David
Neira Esquivel, El Güero Silva, Pedro García, Antonio Garza (Tirso), Pilar
Morín, Valente, Morín, Andrés Campos, Alfredo Sifuentes, Felizardo Sifuentes,
Apolinar Santillana, Donato Santillana, Adolfo González, Rumualdo de los
Santos. D. Miguel del Valle, José Ma. Farías Vara, Marcos Menchaca, Carlos
Cadena, Juan Cuestas, Juan Riojas, Juan Garibay, Luis Presas, Manuel Flores
V., Felipe Palos, Don Ramón Lozano, Julián Morales, Reyes Flores, Manuel
Sánchez, José Ma. Casas, José Ma. De los Santos, Sotero Hernández Menchaca,
Avelino Ribera, Porfirio (Pilo) Salas, Calixto Sandoval, Jesús Dávila,
Dionisio Morín y muchos otros más. Y como mención aparte como los grandes
maestros como fueron: Jesús Martínez Larrañaga ”El Chapul”, Ignacio
Rodríguez Zamora “Nacho”, Alfredo M. Garza y Don Manuel Neira Barragán.

Orquesta del Maestro Salas - 1882
La
época de las grandes orquestas.
Para
1890 la población de San Buenaventura contaba con 4 prestigiosas Orquestas
que amenizaban diferentes festejos desde un simple bautizo, posadas,
casamientos, tertulias, saraos, quinceañeras, fin de año, eventos populares,
eventos cívicos, fin de curso, etc. y estas orquestas eran: La de Ignacio
“Nacho” Rodríguez Zamora, la de Don Apolinar Santillana, la de los Hermanos
Sifuentes, y la Banda Municipal que se integraba para eventos cívicos por
muchos de ellos.
La
tradicional Orquesta Embajadores.
En el
año de 1944 nace una pequeña academia de solfeo dirigida por Don Enrique
Campos Reyes, donde empezaron sus primeras lecciones musicales muchos
jóvenes, quienes posteriormente se vinieron a integrar a la Orquesta
Embajadores que debutó un el 8 de septiembre de 1946, integrada por:
Manuel Romo (saxofón alto), Rubén Romo (trompeta), Manuel De los Santos
(batería), José María Menchaca (Director y saxofón alto), Librado Vielma
(trompeta), Andrés Campos García (bajo) y Antonio Flores "El Moderno"
(Ritmos). Por ella han pasado decenas de buenos músicos que nombrarlos sería
imposible.
Notas:
(1).- Baile y música de las tribus indígenas Coahuiltecas, se realizaba
alrededor de una fogata para planear una guerra, hermanarse con grupos
enemigos o simplemente por gusto. La comida, el peyote y el mezcal o
mezcale eran abundantes acompañados de fuertes gritos.
(2).- La palabra Picota significa Palo alto o Columna de piedra que se
localizaba a la entrada de un lugar, donde se exponían la cabeza de los
ajusticiados o los reos, a la vergüenza.
(3).- Del libro “Estampas de mi tierra” de Don Manuel Neira Barragán.

La Orquesta Embajadores.
Una Historia Musical
A principios del año de 1944 se unían 3
entusiastas
jóvenes
líricos de la música;
Manuel Romo, Panchito De los Santos y Panchito Limón
para dar origen a
una pequeña academia de solfeo dirigida por Enrique Campos
Reyes, quien
además de los mencionados enseñó entre otros a Talín García y Vicente De
León; mejorando su actuación y apoyados en 1945 por el entonces
Presidente Municipal don Félix Flores W., quien los presentaba en el
kiosco, en las tertulias y en los actos cívicos que se organizaban. Este
respaldo y la experiencia adquirida los llevó a constituirse en la
Orquesta "Embajadores" de Manuel Romo formando el grupo inicial :
Manuel Romo de 21 años (saxofón alto), Rubén Romo de 17 años
(trompeta), Manuel De los Santos de 25 años (batería), José
María Menchaca de 30 años (saxofón alto), Librado Vielma de
17 años (trompeta), Andrés Campos García (bajo) y Antonio
Flores "El Moderno" en los ritmos. Siendo su primer Director Musical
el Sr. José María Menchaca que posteriormente se separa de la Orquesta y
se va a radicar a los EUA (Chicago Illinois.).
Viendo la
emoción con que estos muchachos interpretaban las melodías de los años
40´s y el deseo de triunfar, la tienda de abarrotes "Unión Mercantil", a
través del gran amigo Don Abel Ayala, concedió un préstamo para la
compra de los primeros instrumentos y al poco tiempo de adquiridos, se
podía disfrutar; Del Danzón, el Bolero, el Fox, el Blues o el Vals, que
con gran maestría interpretaba la flamante ORQUESTA EMBAJADORES
vestidos de blanco y corbata de moño.
Pero quien
realmente recibió las primicias de esta sensacional Orquesta fue Romeo
Campos Ramos, ya que fue en su boda con la Srita. Margarita
Sánchez Arguello el 8 de Septiembre de 1946, cuando nació el largo
camino a la fama. y a partir de esa fecha la Orquesta Embajadores se
convertiría en parte inseparable de nuestro terruño.
Aquella memorable fecha se convertiría histórica para
nuestro San Buena, la boda se celebró en la casa de Francisco De la
Cerda, (donde hoy se levanta la residencia de José Ángel González -
Iturbide Nte. 178).
Una verdadera prueba de fuego y resistencia.
En Abril de 1949, como para poner a prueba de fuero, su
calidad profesional, los EMBAJADORES, fueron contratados por Ildefonso
Lozano para tocar en la boda de ahijado Claudio Menchaca , en San José
del Pino, municipio de Ocampo en casa de Don Donaciano Jordán. al
puro estilo del desierto, de celebrar las bodas por varios días, la
Orquesta Embajadores, tenía el compromiso de amenizar desde las doce del
día el sábado 25 de Abril (1949 hasta las doce del día del Domingo 26 ;
pero los invitados con gran entusiasmo pidieron tocara una hora
adicional, y así la orquesta tocó continuamente y sin parar (porque se
usaba "bastonero" y era la usanza de la época) durante 25 horas
seguidas.
Músicos que han
participado en la Orquesta.
En 1954.- se incorporan a la orquesta: Ramiro Flores Herrera
(batería), Prof.. Heriberto Flores González (guitarra),
Alfredo Luna (saxofón tenor), Ruben Flores (trompeta),
Francisco De los Santos (saxofón tenor).
En 1956.- ingresaron : Arturo Mata Zendejo (trompeta),
José María Cárdenas (maracas), Marcial González (trompeta).
En 1958.- Alberto González (bajo), Rene García un
cubano que se convirtió en la atracción de la orquesta (tumbas),
Francisco García (trompeta).
En 1960.- Se agregan al grupo César Humberto Romo Vásquez
de 13 años (tumbas), Baldomero Garza Romo (bajo) y José Ángel
Aguilar (trompeta).
En 1961.- Rodolfo Martínez (trompeta), Rodolfo Salazar
(saxofón tenor), Luis Ángel Romo Vásquez (tarolas).
Algunos músicos que han participado temporalmente....
Pedro Castro
(guitarra), José Ramos (saxofón tenor), Héctor González
(trompeta), y Heriberto Borrego (saxofón tenor)
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